Una tarjeta magnética tan fina como tres monedas — para la parte trasera de tu teléfono, o para vigilar en casa o en el trabajo. Nunca tienes que alcanzarla, pulsarla ni decir las palabras correctas. Esto es lo que significa para ti.
Cada marca en la carcasa se gana su lugar. Esto es lo que es cada una, y lo que hace por ti.
Tu privacidad es la opción predeterminada. BEEKON+ solo percibe donde está colocado y mientras está encendido — detecta el peligro, nunca la identidad.
Cuando un momento se vuelve real, la pregunta más difícil es ¿qué está pasando realmente aquí? BEEKON+ puede ver para responderla — un objetivo de visión amplia tras la carcasa orientada al mundo, que se activa solo después de que se dispare el pánico. Nunca mientras solo está en guardia, nunca una transmisión que alguien pueda ver casualmente, nunca funcionando en segundo plano.
No es posible ninguna captura fuera de una sesión en vivo — y una luz que no se puede apagar en secreto muestra cuándo está activa.
En un lugar determinado, el objetivo obedece el mismo límite consentido que rige a todos los demás sensores.
Las grabaciones de la sesión están encriptadas, se conservan solo como tu propia evidencia, nunca se venden y nunca son un producto de vigilancia. Nada permanece después de la sesión.
Tu normalidad se convierte en su punto de referencia, para poder detectar cuando algo no lo es. Detecta el peligro, nunca la identidad — y todo lo que registra es tuyo, nunca nuestro para vender.
Decimos lo que hace, y lo que no puede hacer — nunca "a prueba de interferencias" ni "garantizado".